Otoplastia - Cirugía estetica de las orejas - Operación de orejas Instituto Dr. E. Lalinde
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Las orejas y la otoplastia

Problemas psicológicos

Problemas psicológicos

Los menores, los más vulnerables

Los niños no sólo son frágiles desde el punto de vista físico, sino que también son vulnerables ante un comentario que les ridiculice acerca de un defecto, como pueden ser las denominadas orejas 'de soplillo'. En ocasiones, el insulto continuado acaba teniendo consecuencias psicológicas en el menor, por lo que los padres optan por someter a sus hijos a una operación quirúrgica que acabe con el problema.

Actualmente, de cada 10 personas que son intervenidas por esta deformidad de las orejas, seis son menores de edad, lo que demuestra que esta corrección, denominada otoplastia, es la más demandada por los niños en lo que a cirugía plástica y reparadora se refiere. Se consideran orejas de soplillo' aquellas cuya separación del cráneo es mayor a 20 milímetros . Se trata de un problema que, en la mayoría de los casos, afecta a ambas orejas a la vez.

Se aconseja que sea el propio niño el que pida ser operado, para que así se sienta parte de la solución. Curiosamente, la mayor parte de las intervenciones, en torno al 60%, se realiza en varones, y es que, aunque el problema se da por igual en ambos sexos, las niñas lo disimulan más con el pelo largo. A partir de los 20 años, la situación se equilibra y aparecen más mujeres; en este caso, sin embargo, la intervención no responde tanto a un deseo de integración social, que es lo que ocurre con los menores, como a una cuestión estética.

No obstante, esta operación no es simplemente un tratamiento estético, sino que puede solucionar problemas de autoestima e integración social. En el caso de los niños, contribuye a que se desarrollen psicológica y emocionalmente bien, por lo que se recomienda pasar por el quirófano.

Los comentarios hirientes hacia un niño con un determinado defecto harán que se sienta rechazado. El problema radica en que los menores "son muy directos y basan su comportamiento en el principio de realidad; no tienen diplomacia ni capacidad de autocontrol".

Por lo general, cuando se producen las críticas, el niño reaccionará de dos formas: interiorizará su angustia, lo que puede derivar en ansiedad o depresión, traducida en una profunda tristeza, apatía o aislamiento, sin querer salir de casa, algo que en un niño es inusual, o la exteriorizará, mediante conductas inquietas y agresivas. Al respecto, los psicólogos aseveran que las niñas suelen tener respuestas más prosociales (no recurren a la agresión física), además de empáticas, y se dan cuenta antes de que no deben burlarse de una persona por un defecto físico.

El problema no sólo les afecta en la esfera emocional, sino que pueden llegar a presentar síntomas somáticos como orinarse por las noches. En general, las excusas continuas para no ir al colegio, trastornos de sueño, dolores de barriga deben servir a los padres para detectar que algo no va bien. De no actuar, el problema puede acabar siendo crónico e influir en su desarrollo psicológico.

 

Instituto Dr. Eugenio Lalinde: Clínica autorizada por la Comunidad de Madrid. Especialistas en otoplastia

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